Una guía que permite conocer, aprender y refrescar conceptos sobre vacunas, las enfermedades que previenen y las novedades producidas en todo el mundo sobre este tema. Actualizada en forma permanente, se transforma en un elemento de consulta invalorable. Un texto comprensible y apto tanto para el profesional que requiere una rápida consulta, como para los padres o personas en general que quieren saber algo más sobre prevención. De gran utilidad para los docentes por la claridad de conceptos y ágil diseño para recorrer todo su temario.
Definiciones y conceptos de la Guía Práctica de Vacunación
Vacuna (vaccine)
: preparación microbiana que, introducida en el organismo provoca en éste la inmunización activa (inmunidad) contra determinada enfermedad.
Vacunación
: acción de vacunar. Prevención.
Inmunización (immunization)
: puede ser un sinónimo de vacunación. Inoculación de antígenos capaces de generar una respuesta de anticuerpos.
Salud (health)
: estado normal de las funciones orgánicas e intelectuales.
Prevención (prevention)
: sinónimo de profilaxis. Conjunto de medios que sirven para preservar de enfermedades al individuo o la sociedad.
Calendario de vacunación (vaccine’s schedule)
: juego de palabras que define un esquema de vacunación en determinadas edades o circunstancias.
Epidemia (epidemy)
: enfermedad generalmente transitoria que ataca al mismo tiempo y en el mismo país o región a gran número de personas. Es sinónimo de brote epidémico.
Infectología (infectology)
: especialidad de la medicina que se dedica al estudio de las enfermedades infecciosas.
BASES INMUNOLÓGICAS DE LAS VACUNAS
VACUNACIÓN
: La vacunación consiste en la administración de un microorganismo, una parte de él, o un producto derivado del mismo (antígenos inmunizantes), con objeto de producir una respuesta inmunológica similar a la de la infección natural, pero sin peligro para el vacunado. Se basa en la respuesta del sistema inmunitario a cualquier elemento extraño (antígeno) y en la memoria inmunológica.
RESPUESTA INMUNE Y VACUNAS
: Los tres elementos claves de la respuesta inmunológica son: las células presentadoras de antígenos (CPA), los linfocitos T y los linfocitos B.
La intensidad y características de la respuesta inmunológica dependen, en gran medida, de la naturaleza del antígeno, la concentración del mismo y la vía por la que se administra.
Esta respuesta favorece la producción de anticuerpos que median la destrucción de organismos
extracelulares. Los anticuerpos neutralizantes previenen, además, las infecciones por algunos virus y otros microorganismos al neutralizarlos antes de que alcancen el receptor celular y puedan entrar.
Es importante seleccionar los antígenos de la vacuna para generar las respuestas deseadas. Las vacunas dirigidas a prevenir infecciones intracelulares, como la malaria, infección por VIH, u otros virus, deben ser capaces de generar respuestas citotóxicas. Por el contrario, una respuesta humoral vigorosa puede neutralizar las toxinas de algunos gérmenes (difteria y tétanos) o neutralizar virus circulantes, como los enterovirus. En algunos casos, ambas respuestas parecen contribuir a la defensa de la infección.
Así, los anticuerpos frente al virus varicela- zoster protegen al sujeto de la primoinfección (varicela) tras la vacunación, habiéndose demostrado una correlación entre los títulos de los mismos y el grado de protección. Sin embargo, algunas personas vacunadas que pierden los anticuerpos con el tiempo, no adquieren la infección al entrar en contacto con el virus, lo que demuestra la importancia de la inmunidad celular.
MEMORIA INMUNOLÓGICA
: El reconocimiento del antígeno no sólo desencadena la respuesta inmune activa, sino que da lugar a la memoria inmunológica, que protegerá al individuo frente a ulteriores exposiciones a este antígeno. Uno de los dilemas más importantes es si la memoria inmunológica se debe a células con una vida extraordinariamente larga, que persisten sin ningún estímulo, o si por el contrario, se necesitan estímulos antigénicos para su mantenimiento.
Cuando hay re-exposición al antígeno, se produce una respuesta acelerada de las células T que sufren una gran expansión clonal, muy superior a la del primer contacto, convirtiéndose rápidamente en células efectoras muy eficaces (respuesta secundaria).
Otra cuestión importante es si la población de células de memoria que se forma tras la primera exposición al antígeno permanece estable durante mucho tiempo sin estímulos antigénicos repetidos.
La persistencia de la memoria inmunológica humoral es esencial para la supervivencia de la especie. La madre puede transferir anticuerpos al feto por vía transplacentaria, protegiéndole frente a diversos agentes que podrían ser letales durante un periodo de susceptibilidad especial por la inmadurez de su sistema inmune.
La respuesta inmunológica frente al antígeno inmunizante es específica y depende, entre otras cosas, de la naturaleza de aquél.
ADYUVANTES INMUNÓGENOS
: Un adyuvante inmunógeno puede ser definido como cualquier sustancia que incorporada a una vacuna, acelera, prolonga o potencia la respuesta inmunogénica frente a la misma. La importancia de los adyuvantes es primordial. La mayoría de las nuevas vacunas compuestas por subunidades antigénicas altamente purificadas son muy seguras pero de menor inmunogenicidad que otras vacunas con más impurezas. Esta inmunogenicidad puede ser potenciada por los adyuvantes.
La utilización de estos compuestos puede tener otras ventajas:
a) inmunización eficaz de personas con capacidad inmune disminuida, como neonatos, ancianos y personas inmunodeprimidas;
b) elaboración de vacunas con menos cantidad de antígeno y, por tanto, más aptas para crear vacunas combinadas; y,
c) menor número de dosis de recuerdo.
El mecanismo de acción de los adyuvantes es muy variado y diferente de uno a otro. Uno de los más importantes es el "efecto depot", por el que los adyuvantes de aluminio, las emulsiones oleosas y los liposomas o microesferas, mantienen al antígeno atrapado en el sitio de la administración, permitiendo un estímulo inmune prolongado.
La elección de un adyuvante determinado en la elaboración de una vacuna, depende de la naturaleza de ésta y del efecto deseado.
POTENCIACIÓN INMUNE Y EFECTOS PATOLÓGICOS
: Algunas infecciones producen daño en el huésped no sólo por su acción directa, sino potenciando los mecanismos inmunes de aquél. Este mismo fenómeno puede ocurrir con las vacunas. Una vacuna inactivada de virus respiratorio sincicial causó enfermedad grave en niños pequeños, cuando se infectaron por el virus salvaje, debido a una potenciación inmune. Este delicado balance entre protección e inmunopatología también debe ser tenido en cuenta a la hora de desarrollar una vacuna.
Este sitio solamente puede ser visualizado con navegadores que soporten "FRAMES"