PARAGUAY Y BRASIL
De acuerdo a informaciones recibidas por la Dirección de Fronteras de Argentina, la aparición durante el año 2002 de varios casos de difteria en Paraguay y Brasil, ha generado un alerta regional, habida cuenta de la permanente migración de personas.
Historia: La difteria tuvo una tendencia decreciente en Paraguay en los últimos 22 años, a excepción de un incremento entre 1985 y 1987. En 1985, se registró la tasa más alta: 0.75 cada 100.000 habitantes. Desde 1996 a 2000, no se reportaron casos; pero en 2001, se registró un caso aislado en el Departamento de Alto Paraná.
El brote: A fines de febrero de 2002 se presenta el primer caso en un niño de 4 años en el Distrito de Capiata, en el centro de Paraguay. Para Marzo 30, se presentaba un segundo caso en la misma región. A mediados de Junio, se contabilizaban 44 casos clínicos, de los que se confirmaron 25. Entre estos últimos, se produjeron 4 muertes en niños entre 10 meses y 12 años de edad.
La región central afectada, correspondió a los distritos de Aregua, Capiata, Nemby, San Lorenzo y Saldivar, además de Benjamin Aceval y dos áreas suburbanas de la ciudad capital, Asunción. Entre 1995 y 2001, la cobertura de vacuna Triple (DPT) en las áreas afectadas osciló entre el 86 y 99%. De los 25 casos confirmados, sólo el 32% tenía antecedentes de vacunación y de éstos, la mitad poseía un carnet de vacunación. La mayoría de los casos se observaron en niños en condiciones de extrema pobreza y algunos de ellos eran migrantes desde zonas rurales hacia las peri-urbanas.
Medidas de control: Fue intensificada la vacunación en todo el país; particularmente en las zonas afectadas y de baja cobertura.. El grupo de riesgo se ubicó en menores de 14 años. El Ministerio de Salud mantiene un alerta epidemiológico y supervisión regional.
También en Brasil se detectaron casos sospechosos de una misma familia, que involucró a tres Estados: Río, Minas Gerais y Amazonas.
En Argentina se ha recomendado a todos los adultos que revisen su esquema de vacunación antidiftérica y de forma especial en los integrantes del equipo de salud. Esta vacuna está incluida en la Doble bacteriana y debe renovarse cada 10 años de por vida.
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